lunes, 21 de diciembre de 2009

Hoy


Es época de balances pero aún no quiero. Será que me toca una época en que yo me balanceo tibiamente sobre una hermosa cuerda floja, con millones de posiblidades y pareciera que el año que termina no es un fin de nada, sino que se prolonga esta época de cuerdas flojas y nuevas cosas sin hacerle caso a que llega una nueva decena.
Será. O no. Quizás simplemente se trate de retrasar el volver sobre mis pasos, pensar, discernir, contabilizar, marcar, tachar, contar puntos. Mi memoria prodigiosa se tara en los momentos de balance, se olvida de millones de cosas, no sirve, defintivamente.
Prefiero quedarme acá, en la cuerda floja, en este montón de incertidumbres que alimentan un vértigo extraño y somnoliento, que va despertándose de a poco y con muchas ganas. La inseguridad nunca fue buena compañera, pero ahora la tomo entre las manos como una mascota dócil, invierto mi tiempo en plancharle las arrugas, en alimentar las buenas consecuencias.
Es época de balances pero aún miro hacia mañana, procurando el paso al frente y armar paquetes con los millones de preguntas, clasificarlas, sonreírles, dosificarlas, guardarlas para nuevo uso.
El viejo año se despide con giros esperables, con verdades sospechadas, con la ironía enorme del destiempo. El nuevo se avecina con pruebas de fuego en las que tengo muchas ganas de quemarme, con sonrisas que ya estaba extrañando, con promesas de abrazos y verborragia acumulada.
Será que todo se aproxima nuevo, como los regalos que aún no te compré.

10 comentarios:

Princesa Roja dijo...

Odio las reflexiones de fin de año, aunque siempre las hago. Las odio porque me duelen, me hacen ruido y me hacen cosquillas... Pero no me hacen reír.
Este año quizás no haga ningún balance, ni analice demasiado, quizás deje que pase como un mes más y me haga la boluda... Si, eso voy a hacer.

Un beso grande =)

eMiLiA dijo...

A mi los balances me tiran abajo porque tiendo a recriminarme lo que no hice o lo que hice maaal!

:(

Un besoo♥

Reensi Lencio dijo...

Me pasa algo que casi nadie comparte (que raro)pero la verdad es que los balances de fin de año a mi me gustan.Me gusta repasar los 12 meses que pasaron,las cosas que aprendí y transformé de mí. Y me invento metas para el año que viene. Y siempre las cumplo. Se puede

Eclipse dijo...

a mí me gustan los balances!!
si ven el blog, siempre los hay a cada fin de año.
y probablemente lo haya este año.
sólo quería decir otras cosas, que todavía no, que justo en esta época de balances se me vuelve una época de comienzos, de nuevos vértigos y no es como otros años, que el año termina y se terminan mil cosas...

Emma dijo...

A mi también me gustan los balances pero nunca consigo ser neutra. Siempre tiro más a un lado o al otro. La lógica escapa a mis balances, así que siempre sigo en la misma, igual que vos: en la cuerda floja.
Supongo que algún día creceré.

Chuc dijo...

Durante la caminata lunar sobre la cuerda floja, porocurá liberarte de todo peso adjunto, sino, te va a desbalancear.... y chau.

Balances, balanzas, que época!

Eclipse dijo...

ah, pero yo no me preocupé por eso porque pensé que habría alguien tendiéndome una red abajo... o no?

Chuc dijo...

siempre

Eclipse dijo...

lo sospeché desde un principio...

Verònica dijo...

Carito, a destiempo estoy yo... ando callada, que para mi no es lo mismo que hacer silencio.. tengo poco para decir... De balances 0, y yo tambien siento esa inseguridad,a veces me parece que la cuerda se rompe, pero si, es cierto, la red ha estado siempre abajo para tomar impulso y volver al ruedo...

ABRAZO de fin de año,

Vero.