domingo 7 de febrero de 2010

Like Sun

You were like water
I was like sun

Todo lo que queda es un enorme espejo. Me miro con ojos inyectados en sangre. No soy quien quiero ver, no soy quien quiero ser. Dejo la capitulación con mi alma para mañana. Pero siempre es mañana. Hay un mañana eterno que me espera en ese espejo enorme que cubre la habitación. No importa que salga con un paraguas enorme a tratar de reconciliarme con la lluvia. No importa que invite a mis amigos a comer galletitas. No importa que llame por teléfono buscando un abrazo y nadie conteste del otro lado porque no tienen espejos en qué mirarse. No importa que salga a cabecear la noche para que me regale las sonrisas de siempre. No importa.
La pared me bloquea el paso con su espejo impenetrable. Mis ojos inyectados en ira, mi cuerpo con su habitual traje de huesos, fealdad y dudas. Todo un grupo de preguntas que escribo sobre el espejo y se empañan con mi respiración.

quiero.volver.a.ser.sol.

viernes 5 de febrero de 2010

Realizing

Darse cuenta
encontrando el teléfono entre la ropa
en el piso
darse cuenta de las olas
que multiplicaron un abrazo
y pusieron palabras
donde debiera reinar el silencio.
Darse cuenta
en la hora justa
pero tarde
luego de haber comido espectros
y manzanas.
Darse cuenta
por la mañana
cuando todo es muy temprano
incluso el sol
entre los huesos
y ese sudor ajeno en la mirada.

lunes 1 de febrero de 2010

La ola que despeinaba las ganas

sin saber cómo nace, si del agua o del viento, o de alguna corriente subterránea, así, sin saber de dónde viene, tan humana (o más) es la ola.

ser estratagema absurdo, pieza de rompecabezas del mundo, un asunto de ganar o perder estrellitas de madera en las alfombras.

era para histeriquear en los vidrios, al sur de la calle, de todas las calles, o de algún empedrado amarillo que recorriéramos empinados y sin tocarnos apenas las manos.

como cuando nos abriga la espuma, dijo, calló también (que es una forma de decir), mientras se arrastraba hacia la orilla, con su panza marrón envolviendo dos o tres cabezas que nada sabían de su futura espuma, de las gárgolas de arena en sus sueños.

ser anterior al trueno, besar la noche junto a la luna cúnea, amagar felicidad y tiempo, un sonido que otros buscarán en un caparazón inexistente.

cuando los pies asienten con dedos mojados, cuando se absorben kilómetros perdiendo la cuenta, cuando son cuatro los tobillos que agujerean tiernamente la orilla, cuando un manojo de tardes es nomás una única e irrepetible caminata infinita hacia la nada, entrecerrando los ojos en esa arena íntimamente fina. cuando volvemos, hacia el oeste, cuando es hora y atardecer sin gusto y adiós y nada.

la ola advertía un peligro.
el mar amanecía demasiado espléndido para una ola común. la ola masajeaba sus profundidades, aletargaba sus manos de corales olvidados, de cascos de barco, sabiendo su destino fatal en una playa. aparecía de repente entre dos cuerpos para despeinar las ganas.

viernes 29 de enero de 2010

Bienvenida, soledad

El mar como una brújula de tiempo y geografía, indicando el este y el oeste en cada caminata, pero inundándome de días, de horas, de minutos, una cuenta regresiva hermosa y asfixiante.
El mar saludándome entre las ganas de sol y el placer de caminar a su lado. Las olas de todos los colores que tocan mis pies, la certeza de una energía que asciende por mis piernas y desemboca en un lugar desconocido.
Una soledad tibia y llena de risas me invade y es bienvenida. Yo escucho, aprendo, intervengo a veces, pero escucho y miro, mientras a mi alrededor transcurren las cosas más mundanas de manera sublime. Soy una lenta espectadora del mundo, de las vacaciones con los de siempre, de las bromas entre hermanas y las risas infinitas.
Soy una simple espectadora refugiada entre libros y papeles, cuadernos, palabras propias que salen sin pedir permiso.
La soledad es bienvenida en ese pequeño infierno de paz y desconexión, en la lentitud de las horas con el sol bañándonos la cara, en la fatigosa necesidad de juegos y la adrenalina del descanso.
Una soledad que ha inmigrado a mi cuerpo vacío y se instala alegremente, mientras me busco con ojos y saliva, con esperanza y ruido, con motores de té y galletas.

jueves 28 de enero de 2010

Viento


- ¿Tenés miedo? - le preguntó como si fuera lo más normal del mundo.
- Por supuesto - respondió, en un susurro pero con una amplia sonrisa que iluminaba su boca.
- De algo hay que morirse, ¿qué mejor que de un vértigo por el salto hacia lo desconocido?
- Es cierto, ¿qué mejor?
Entonces, cruzaron los dedos y caminaron sobre el césped, atravesando las sábanas blancas que colgaban en todos y todos los jardines vecinos, que ondeaban sus bordes próximos a las madreselvas, acariciándoles con el perfume del viento.
Caminaron sobre el césped, descalzos, hasta siempre.

viernes 15 de enero de 2010

Despedidas


Diario de viaje XVI

♪"Podría disimular pero el olor de tu voz se acurrucó entre mis cosas"
Y en cierto momento creo que lo dije, todo tenía ese olor que había sentido tanto tiempo respirar tan cerca.
Luego se me vienen a la mente unos versos de Borges, casi al azar:

Si para todo hay término y hay tasa
y última vez y nunca más y olvido
¿Quién nos dirá de quién, en esta casa,
sin saberlo, nos hemos despedido?

Límites es el título del poema, y ahora se me hace tan justo... Límites, poner barreras y querer cruzarlas una y otra vez, con la boca, con las manos, con palabras, pero de nuevo barreras, voluntarias e involuntarias, ajenas y propias. Límites geográficos y personales, límites suicidas que invocan noches en que todo es confuso.
Pero de nuevo el olor... podría disimular pero no quiero, podría fingir que hay tantos límites que me impiden cantar bajito esa canción, pero no quiero. Entonces miro distraída a la gente en el bar, mientras hablan de cosas que ya no me incluyen y respiro el olor en mis brazos. Cierro los ojos. Y entiendo tanto...

9/1/10



Diario de viaje XVII

Todo lo que alguna vez quise estaba ahí.
Sonreí y apuré el paso. Todo fue perfecto, incluso el calor y los mosquitos.
Y si agrego detalles, sólo serán detalles, palabras, retratos de alguna escena aburrida en una ciudad, fragmentos de un viaje.
Lo importante es que por un rato todo lo que siempre quise estaba allí y me miraba.


9/1/10



Diario de viaje XVIII

Quería certezas y me empeñaba en buscarlas, en fabricarlas de alguna manera. No me di cuenta hasta entonces que eran otro tipo de certezas las que me esperaban y que tenía que aceptarlas, abrirles la puerta, dejarlas entrar y no preocuparme por buscar otras más trascendentes.
Las certezas del cariño, de los pequeños gestos que engrandecen, que quieran ir a verme un último ratito antes de que parta quién sabe por cuánto tiempo. La certeza de que siempre hay planes, de que las risas son más lindas de a muchos, de que puede haber paz en cualquier momento, aunque sea por poco rato, cuando alguien nos quiere. Que querer implica algo más allá de verse todo el tiempo o conocerse de toda la vida.
Certezas, montañas y montañas de certezas que se acumulan para iluminar el regreso a casa.

10/1/10

jueves 14 de enero de 2010

Viernes

Diario de viaje XII

Tan a tiempo y tan inoportuna.
Escribo. Dejo el lápiz, miro lo que me rodea. Robé la frase entonces y la robo ahora. Sé que me quiere decir algo. Se me resbalan los días entre calores que no entiendo, el poco aire que corre en esta gran ciudad, entre toda la gente que quiere mimarme, acompañarme, verme y hacerme reír. Y sin embargo me siento inoportuna, difícil, fuera de lugar, forzando mi entrada en algo que no quiere dejarme entrar del todo.
Tantos planes vueltos espuma, torno a robar.
Aunque para mí todo sea tan, tan a tiempo...

8/1/10



Diario de viaje XIII

No confiaba en mí. Luego de tomar todos los medios de transportes correctos, estar en el lugar que creía correcto y reconocerme en él, me siento bien. Pero luego el desencuetro. Pero luego el sol entrando por la ventanilla del tren, con un poco de aire que nos despeja. Sonreímos y todo se convierte en esa parte linda del verano, cuando no importa la ropa transpirada, los mosquitos acosadores ni la pesadez de la humedad.
Recorremos lugares donde hubiésemos querido estar un siglo atrás, tanteando con los ojos de la imaginación esos rostros vistos sólo en fotografías. Escuchamos y yo anoto cosas en mi libreta; por algún margen creo escribir que la libreta parece una enorme ensalada llena de dibujos, notas, poemas y fragmentos como este.
Afuera hay un parque que nos envuelve en sombras frescas y una pérgola que invita a sentarse. El reposo y de nuevo la imaginación que se transporta a las posibilidades del lugar de hace un siglo.
La vuelta huele a despedida, pero también se carga de promesas. Existe ya una conexión que permite que los silencios sean sólo circunstancias y no esa cosa incómoda de hace unos días. Vuelven las risas y al fin un "hasta el domingo" que me tranquiliza.
De nuevo el corazón se llena de bancos en los que reposar por un rato de la cansada travesía de la vida.

8/1/10



Diario de viaje XIV

Los excesos se curan con té. Al menos eso creí balbucear mientras ponía la caldera en el fuego. No sé si funcionó, pero el té puso sus manos en mis hombros y me invitó a una danza en silencio, a oscuras, entregándome de a poco a su calidez y su aroma sanador.
Bailamos por minutos que parecieron horas, entrando y saliendo de una ingravidez precisa, el aroma a menta llenándome los huecos heridos por la cena. Sonreí mientras la música seguía y apenas quedaba una gota de té en la taza. La dejé de nuevo donde estaba y acaricié con mis dedos la cajita de madera...

8/1/10

miércoles 13 de enero de 2010

Sin planes

Diario de viaje VIII

Me olvidé cómo se escribe cuando una está triste. Más si la tristeza viene de la audición de música clásica en una radio desconocida. Da una sensación extraña, como si cada nota pudiera entrar en mi cabeza y extirpar una de sus tantas locuras para transformarla en una nostalgia absurda.
Pero olvidé cómo hacer para escribir cuando estoy en este estado. Antes era lo perfecto, las palabras eran vomitadas con facilidad. Ahora solo aparecen lugares comunes, imágenes de cosas grises y colgantes, niebla, frío y ascensores que solo bajan.
Me asusta la terquedad de la dicha, la facilidad de la sonrisa, sentirme como una nena desamparada sin ella. Ser otra solo porque en algún momento creí ser bastante feliz.

4/1/10



Diario de viaje IX

Las caras me sorpresnden
en su antipatía deforme
como ensayada
despejada y tranquila
un coloquio de vacas insomnes.
Afuera se agota el mundo
el pinchazo del calor
que exhalan las pieles
repletas de día.
Afuera escuchan todo
lo que alguna vez quise decir.
Soy ajena y primitiva
en mi ostra de papel.
Y esta sangre perenne encamina
lo poco que guardo
hacia un hemisferio
demasiado igual al mío.

Subte de regreso a casa
6/1/10



Diario de viaje X

Hay tantas cosas que se llenan de nervios, expectativas a punto de ser rotas en mil pedazos, cumplidas o superadas. Todo un cúmulo de posibilidades. Pero siempre todo es mejor. Cada hojita de árbol, cada parque, cada interminable caminata es mejor de lo planeado.
Se hace simple tomar mate en un parque y reir a más no poder. Y eso ya es lo mejor que podría haber pasado en un día. Se vuelve simple compartir proyectos y planear cosas, mirar exposiciones en museos, contar anécdotas, viajar junto a quienes uno quiere sin demasiada explicación.
Y todo es mejor de lo pensado. Escribir sobre las pequeñeces se vuelve algo complicado y muy absurdo. Lo vivido en eso pequeño es lo que vuelve interesante cada minuto de calor y mosquitos, cada cansancio, cada desencuentro accidental.

7/1/10



Diario de viaje XI


8/1/10


martes 12 de enero de 2010

Parques y plazas

Diario de viaje V

Un leve impacto
y desaparecen
los árboles, los pájaros
las sonrisas en las caras de los niños

el grave semblante de las madres.

Se pierde la tarde.
Un leve impacto

el chasquido de mis dedos,

mi solo deseo de conservar una foto
que no puedo sacar.

Algo arde en algún sitio
muy parecido a mis piernas

algo que reclama a Dios

se esconde del calor
y enfría sus pupilas.

La tarde es dueña
de mis cinco pestañas

las sonrisas en las caras de los niños

el grave semblante de las maddres.

Yo grito

con los labios cerrados

sin saber mi nombre.

4/1/10


Diario de viaje VI

Aparezco en un espejo
en medio de una plaza.
Ellos, como nosotros allá
cuando estábamos
cerca del mar, los locos y los viejos.
Lo demás está escrito en alguna parte
quizás en el doblez principiante
de mi pollera verde.

4/1/10


Diario de viaje VII



4/1/10

Observación

(en estos días estaré posteando casi cada día fragmentos de mi diario de viaje. frases escritas en libretas, pasajes, papeles sueltos, dibujos, rayas, etc)

Diario de viaje I


Me gusta mirar a la gente cuando maneja. Los hombres parecen más hombres. Las mujeres más mujeres.
Adquieren una especie de concentración extraña, el je ne sais quois que les otorga un semblante distinto y hermoso.

4/1/10



Diario de viaje II

Me gusta ser invisible en este lugar donde cada par de ojos ignora mi sangre, mi idioma de tero, mi sed de montañas y mi olor a mar.

4/1/10



Diario de viaje III

Me nombran
y de pronto nazco en otras bocas
con el verano inundándome de espectros.
Me nombran
o nombran a esa suerte de extraña
que compartió
suicidios conmigo.

4/1/10


Diario de viaje IV

La ciudad se desparrama, oscura, casi quieta en un domingo que puede ser cualquiera.
Yo enmudezco por horas, como si esta ciudad ambigua me quisiera así, con los labios juntos y la soledad atropellándose adentro.
Necesito un limbo (es todo lo que pienso mientras callo dentro de un auto, con mis adentros sonriendo, la felicidad que explota pero la cabeza malsana), no estar en ningún lugar, ni en un punto de partida ni en el de llegada, flotar sin rumbo, sin compañía, sin nada más que yo misma, bastarme en un universo paralelo en el que pueda sonreír o llorar sin preguntas y, sobre todo, sin tener que dar respuestas.

"Me busco para adentro
me asusto"

Me cito a mí misma, con un poema de hace dos años. Soy tan clichè al pensar "me busco y no me encuentro..." Pero peor que no hallarme es tener miedo, temerle a lo que pueda encontrar si me busco tanto.
Entonces me asusto. Me agradan todos a mi alrededor, me hacen sentir bien, me quieren. Soy feliz, de alguna forma. Me asusto.

4/1/10


domingo 3 de enero de 2010

Cinco sentidos

No pensaba escribir otra cosa antes de irme de vacaciones. Pero resulta que sí. Que vinieron cinco mariposas a habitar mi cuello, casi sin pedir permiso y sin poder quedarse, revolotearon sus alas con la paz de un vientito de verano, con el aire tibio del comienzo de una nueva década.
Una se posó en mis ojos, en la soledad de mis escasas pestañas. Arrinconó su levedad en lo convexo de mis párpados y apenas discutió con las ojeras.
Otra besó con suavidad las pecas de mi nariz, la hizo sonreir por las casualidades, por los recuerdos, por lo extraño de un recuerdo de cosas que aún no sucedieron.
Una diferente zumbó con un aleteo desconocido en mis oídos, dejándolos en la plena incertidumbre, con la promesa de una larga jornada de melodías.
En la boca se acurrucó esa otra que venía de lejos, se paró a descansar de su larga jornada, consintiendo los antojos de sabores dulces.
Por último la que definitivamente anidó en las manos, en la superficie del tiempo de poros y blancura fosforescente, en las venas azules que le sirvieron de camino, en el temblor imperceptible de una risa.


[ahora sí, me voy por unos días y quién sabe cuánto traiga por estos lados]

miércoles 30 de diciembre de 2009

Ahora sí, balance especial

Siempre hago un resumen del año en frases/palabras/listas de cosas.
Hoy quiero resumirlo con posts.
Uno por mes. Porque fueron significativos, porque me gustan mucho, porque quiero traerlos de nuevo por acá, no sé. No tienen por qué leerlos, obvio, pero quizás los que los conozcan los recuerden y los lleven, de alguna manera, a cada pedacito de nuestro año 2009.

Enero - Viaje, lejanía, amigos y un pedo gigante en la cabeza. Así se fue enero, con amistades y problemas semiológicos.
Febrero - Calor y amigos, el tipo que canta inaugurando el año.
Marzo - Así eran... cada tanto. Las ficciones del sueño y Janis que me enamora de esas palabras y su música. Contarse los dedos en silencio, con calor y sueño.
Abril - Tres escenas de abril. El otoño en puerta y tanto por delante...
Mayo - De nuevo el tipo que canta... en un frío extraño de mayo, lleno de comienzos, frustraciones, pero también sonrisas. (y chococumples!)
Junio - Me sorprende El Loco, viene a la memoria de junio... inexplicablemente, para enterrarlo (o evocarlo?) un poco más.
Julio - La alegría del trabajo reconocido. Compartida.
Agosto - Dicen que aparecieron costados donde una vez tuve nombres... La poesía me sigue visitando en el frío de Agosto.
Setiembre - Setiembre evocado desde la infancia, entre las últimas x-o entregadas y los que corretean en el principio de una primavera engañosa.
Octubre - Octubre, que es mi mes favorito, no se porta bien. Sin embargo trae olor a mandarinas y alguna que otra cosa para renovarse. Le doy una oportunidad.
Noviembre - Insomnio, sí, y muchos proyectos, aniversarios, ganas de hacer cosas pese a las desilusiones de lo que acaba sin empezar.
Diciembre - Es té de menta, promesas y el Eco del disparo de largada. "Ocupando de a poco el espacio de mi abrazo hueco". Sostener el comienzo de algo lleno de posibilidades, las uñas que nos mordemos en la oscuridad. El fin de año que en realidad sólo se continúa en sonrisas.

Por un buen 2010!!

miércoles 23 de diciembre de 2009

Puntos de partida IV

La tardes cargan con el peso de mi ansiedad, con los papeles vueltos cristal de mis libros, con mis manos que no paran quietas, con mis ojos abriéndose y cerrándose tras cada día sin querer hacerlo más.
El verano viene cargado de promesas y me espera en el viento, al sur, en las mentiras piadosas y las calles goteando la efervescencia cruel de las nostalgias.
Como diapositivas, la ansiedad nos juega sucio y muestra imágenes que aún no son. Temer a las despedidas antes de las llegadas, reclamar un pedazo de cielo que aún no fue nuestro, beber el rocío que aún no cayó en esa calle oscura que jamás he conocido.
De nuevo el eco anticipado del disparo de largada.
La certeza, con gusto a té, de ser puntos de partida.




Post numero 200 en esta víspera de Navidad cargada de corazones acelerados y ganas de que se termine el año. Felices fiestas a todos. Probablemente vuelva a escribir antes de que acabe el 2009, pero por las dudas dejo mis saludos a todos los que pasean cada tanto por acá, me leen, me comentan o simplemente quedan en el silencio (son importantes para mí también).
Lejos de un saludo sentimentaloide, quisiera proponer brindis binarios por aquí y por allá, abrazos cargados de ceros y unos, regalos envueltos en links. Y ya me callo, porque se volvió un saludo más extenso que el post y lo va a dejar en segundo plano.

lunes 21 de diciembre de 2009

Hoy


Es época de balances pero aún no quiero. Será que me toca una época en que yo me balanceo tibiamente sobre una hermosa cuerda floja, con millones de posiblidades y pareciera que el año que termina no es un fin de nada, sino que se prolonga esta época de cuerdas flojas y nuevas cosas sin hacerle caso a que llega una nueva decena.
Será. O no. Quizás simplemente se trate de retrasar el volver sobre mis pasos, pensar, discernir, contabilizar, marcar, tachar, contar puntos. Mi memoria prodigiosa se tara en los momentos de balance, se olvida de millones de cosas, no sirve, defintivamente.
Prefiero quedarme acá, en la cuerda floja, en este montón de incertidumbres que alimentan un vértigo extraño y somnoliento, que va despertándose de a poco y con muchas ganas. La inseguridad nunca fue buena compañera, pero ahora la tomo entre las manos como una mascota dócil, invierto mi tiempo en plancharle las arrugas, en alimentar las buenas consecuencias.
Es época de balances pero aún miro hacia mañana, procurando el paso al frente y armar paquetes con los millones de preguntas, clasificarlas, sonreírles, dosificarlas, guardarlas para nuevo uso.
El viejo año se despide con giros esperables, con verdades sospechadas, con la ironía enorme del destiempo. El nuevo se avecina con pruebas de fuego en las que tengo muchas ganas de quemarme, con sonrisas que ya estaba extrañando, con promesas de abrazos y verborragia acumulada.
Será que todo se aproxima nuevo, como los regalos que aún no te compré.

martes 15 de diciembre de 2009

Puntos de partida III

orbitaba la luna
el pez delicado del silencio
un planeta de sal en las alturas
un dedo índice de paz y de nostalgia.
atesoró las caminatas
que le contaba con voz de nieve
tuvo espejos
pero quería tardes de plazas
y fósforos incendiando el rocío.
orbitaba la luna
en espacios de tela multicolor
en tazas de té
en lagos con nombres indígenas.
nada ocupaba el cielo
más que un rumor incandescente
y todo lo frágil
de un momento feliz.

"(...)me han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi."


domingo 13 de diciembre de 2009

Puntos de partida II

Ponele que me tiré en el pasto, me descalcé y dije eso, como conclusión a todas las palabras que había soltado sin lograr que juntas significaran demasiado. "Somos puntos de partida", dije, acariciando el pasto con los dedos desnudos. Y eso es todo lo que importa ahora, el cero a partir de acá, las ganas de ser tanto después de este cero, una marca, un mojón, una oportunidad que se llena de grillitos alegres.
Ponele que fue en un día de mucho sol, después de leer en voz alta un par de capítulos de ese libro. Vos también hablaste, dijiste "gracias por venir".
Y ponele, imaginate, que el silencio que siguió a tus palabras de espuma, al fin, tuvo ojos.

viernes 11 de diciembre de 2009

TO DO list:

- trabajar más
- estresarme menos
- llegar a fin de año sana y salva
- armar valijas, comprar pasajes
- borrar los mensajitos tripleequis que ya no significan nada
- reducir el número de veces por día en que pienso "tengo miedo"
- emparejar el desastre que le hice a mi flequillo
- cortarme el pelo como dios manda
- comprar té, regalar té, oler té, respirar té
- leer "La habitación cerrada"
- sonreír más, extrañar menos, pensar menos, sonreír más
- comprar regalos
- dejar atrás lo que debe ser dejado atrás por fin
- mirar hacia lo que me espera

miércoles 9 de diciembre de 2009

Puntos de partida

Un aroma a canela asciende suave y le enreda el pelo. Es hora de limpiar las migas que quedan en la cama, estirar los brazos, recibir al sol en el temporal de un día lleno de señuelos que esquivar. Cada tarde fría es un enjambre de abismos, un encuentro con todo aquello que alguna vez hubo de ser temido.
Pero no. Las manos entre la ropa, entre los platos que lavar, entre los juegos que se inventa al esquivar las rayas de las baldosas, las manos en los ojos, la boca cerrada, la mudez con que descansa después de las fiestas.
Asuntos que improvisar. Ya nada es seguro y el sonido a viento también es un engaño y la nieve por correo es una nota suicida y dulce y las bocas que se ríen en los bares de siempre son enigmas, laberintos, trampas a los escrúpulos.
Pero sonreír, de señal a señal, en un silencio que se parece tanto a la felicidad. Distinguir, con claridad y torpeza, entre la antigua dicha de la piel y esta novedad de sonidos sin contacto.

...en un rincón de mi salvapantallas

viernes 4 de diciembre de 2009

Eco


El frío se escapa y sin embargo el té. Siempre.
Tacitas con té de menta auguran planes y un viento suave que haga volar la espuma de otros...
Y así quedamos, frágiles en el contacto con mareas de celofán y piedras, desarmándonos las ropas entre los días de un mes que recién comienza pero tiene olor a guardado.
El disparo de largada parece haber tenido un eco como el que señala Cortázar en "Para escuchar con audífonos", ese que antecede a cada pieza cuando se escucha con audífonos y tiene una explicación técnica pero que Julio se niega a creer y cuya consecuencia ve monstruosa.
Se siente el eco de ese disparo de largada segundos antes de que exista, la ansiedad y el milago de más de un día con sol lo traen a rastras y lo clavan en alguna pared cual retrato valioso.
Será cuestión de entrenarse, de entregarse, de armar valijas y cuadernitos de hojas limpias.
Será cuestión de sonreír y hacer sonreír, de gastar con hambre cada minuto, de facilitarle las cosas al azar.
Y así quedamos, amaneciendo en tardes de cosquillas, abrigándonos tras nombres falsos, repitiéndonos las cosas como si cada vez fuera la primera.
Eco, es el eco... (antes o después) pero el eco...



"ocupando de a poco el espacio de mi abrazo hueco"


jueves 26 de noviembre de 2009

Casualidades hermosas (post medio al pedo)

Sólo hago este post porque acabo de leer una cosa que me sorprendió, me dio gracia... no sé. Más allá de mi conexión, juzguen por uds mismos lo que acá les traigo. Hoy leí esto:

""Voz de zorzal apichonado", definió la Rolling Stone a esta nueva promesa del folk-pop."
(En un artículo sobre Coiffeur, que leí acá)

"Voz de zorzal apichonado"
!! ¿no tiene algo que ver con mi "Voz de papagayito frágil" para definir a uno de los tipos que cantan y cada tanto traigo para retratar en el blog?

Fantástico. Los que me siguen de hace tiempo (y los que no, bueno, pueden leer esos post, también) me dirán... A mí la coincidencia me hizo reir y me pareció maravillosa. Yo qué sé.

Ok, ya retomaré los posts más serios, pero necesitaba decirle esto a alguien y no había otro lugar mejor que el espacio donde han surgido estas cosas.