domingo, 3 de enero de 2010

Cinco sentidos

No pensaba escribir otra cosa antes de irme de vacaciones. Pero resulta que sí. Que vinieron cinco mariposas a habitar mi cuello, casi sin pedir permiso y sin poder quedarse, revolotearon sus alas con la paz de un vientito de verano, con el aire tibio del comienzo de una nueva década.
Una se posó en mis ojos, en la soledad de mis escasas pestañas. Arrinconó su levedad en lo convexo de mis párpados y apenas discutió con las ojeras.
Otra besó con suavidad las pecas de mi nariz, la hizo sonreir por las casualidades, por los recuerdos, por lo extraño de un recuerdo de cosas que aún no sucedieron.
Una diferente zumbó con un aleteo desconocido en mis oídos, dejándolos en la plena incertidumbre, con la promesa de una larga jornada de melodías.
En la boca se acurrucó esa otra que venía de lejos, se paró a descansar de su larga jornada, consintiendo los antojos de sabores dulces.
Por último la que definitivamente anidó en las manos, en la superficie del tiempo de poros y blancura fosforescente, en las venas azules que le sirvieron de camino, en el temblor imperceptible de una risa.


[ahora sí, me voy por unos días y quién sabe cuánto traiga por estos lados]

7 comentarios:

eMiLiA dijo...

Un revoloteo sorpresa al que es imposible darle la espalda.

Todos se están yendo por lo que veo!!

Extrañaré leerte por un tiempo.
Espero descanses mucho y la pases hermoso.

Un abrazo!

Dolores Eidán dijo...

Que el viaje a vaya-a-saber-dónde te endulce por un rato la vida y te devuelva nueva y única como siempre, muchacha.
Espero los nuevos aires.

Poeta Errante dijo...

Brindo por ellas, por los cinco sentidos! Genail, Eclipse.
Abrazo pa ra ti!

Manucita dijo...

me encanto!!!

Ma. Soledad Di Pasquale dijo...

Siempre me da placer leerte. Hermosa!!!

Xaj dijo...

Esas mariposas que te baten la justa.

Welcome to the jungla!

Delirótica dijo...

Lindo texto muy dulce, táctil, colorido, aromático y musical...
Besos naranjas!