lunes, 27 de junio de 2011

Se me escapa



Dije que nunca y la ternura se me escapa. 
Algo se abre en el mes.
Algo se abre entre la ola de frío polar y entre los ojos que despiertan brillando de sueños.
Hay promesas fáciles de romper, sin culpa, hasta con una satisfacción inconfesable.

6 comentarios:

Maco dijo...

Así da gusto haber dicho que nunca.

Qué linda la foto :)
Felicidad digital.

·Geo·ligne· dijo...

*

El nunca tiene más imposibles enredados que las promesas inombrables.

No creo en los nunca.
No creo en los siempre.
Aunque a veces me convencen.
Y del otro tanto ... se ocupa la vida, como con cierta desídia.

¿Por qué me quedé con una sóla palabra del texto?
Parece tan fuerte "nunca" (Mirá, decíla en voz alta, posta, tiene fuerza propia).

Y sigo hablando de ella...

Cuando hablás de frío, de ojos, de sueños, de héridas (por las promesas rotas).

Lo que se nos escapa... Siempre es el tiempo.

Que bueno que los meses se abran como abanicos.

Que sean nunca entonces si la satisfacción es inconfesable.
(así pos si)

Mates, risas y abrazos platenses. :)

Jorgelina dijo...

wiiiii

la satisfacción de romper.
me encanta!

eMiLiA dijo...

A veces nuestra palabra no vale nada (por suerte)

Me gusta esta clase de ruptura.

Abrazo.

Kath. dijo...

Vamos daleee. Te sigoo!

Scarlett DuBois dijo...

Lo mejor es cuando nos damos cuenta de que estábamos equivocados y sonreímos porque el "error" es más bonito.