domingo, 15 de mayo de 2011

Viaje al interior...


...que puede sonar muy metafísico y no tanto como un desplazamiento geográfico, aunque la ambigüedad es buena.
El cansancio pesa en las demasiadas horas de un viaje con destino a un litoral que me esperaba.
De pronto las fisuras resisten y de a poco se hacen grietas imperceptibles para poder andar las calles con pies extranjeros sin ningún problema.
Respirar un aire equivocado de rumbo, un aire que no le corresponde a mis pulmones y aún así se encauza perfectamente con una música de libertad que encanta. Las alas de hada tintinean y es tiempo de maquillajes, vestidos y desvestidos que imitan la frialdad de mis orillas.
Algo de desarraigo, desapego, de comida familiar que reúne, algo de inmortalidad que siempre tiene historias que contar.
Me sumerjo en esa otra vida de una sola jornada a merced de un día nublado y cuántas vigas de colores para transitar haciendo equilibrio sobre las calles de tanto interior desconocido.
Un viaje, como esos para los que todo el tiempo estoy dispuesta, un murmullo de voces en la cabeza gritándome que la permanencia es difícil de asir y sin embargo tan necesaria.
Sobran las oportunidades de vuelta, como si el tiempo y la geografía me escupiera todo el tiempo hacia los puntos de origen, aún cuando hilos invisibles me sostienen en el trayecto. De nuevo descubrir que de eso se trata el viaje, de aprehender el trayecto, de investigarme adentro y no salir hasta que el caminar continuo me engarce de por vida las experiencias.
La fisuras vuelven conmigo, como todo mi cuerpo que es mío, como toda mi historia que es mía, como todo mi sueño enjaulado inmensamente mío.
A veces me siento esa flanêur crónica hecha de piel y huesos.
Aveces sólo un viajecito para desligarme de la rutina.


2 comentarios:

Diang dijo...

A veces es necesario darse una escapadita y disfrutar de un nuevo ambiente, colores diferentes, aire, una perspectiva especial.

De regreso, con nuevo nombre. Por si no recuerdas mi avatar, soy Onix.

Saludos.

Nicolás Nunca dijo...

La palabra siemrpe es fuente de malentendidos. Dijo el Principito.
Pero yo, solo pasé por acá, como un infeliz, a dejarte lo de Morosoli:
Los viajes empiezan a la vuelta.

Un abrazo

Nicous