miércoles, 2 de julio de 2008

Anónima

El invierno se llena de pronósticos. Es la estación donde una voz a la mañana puede alegrarnos o arruinarnos el día. Pero en estos días me parece que los pronósticos no solo fueran importantes para el estado del tiempo, para acordarme de llevar paraguas por si llueve o decidir entre un ligero abrigo y campera-gorro-bufanda.
Hay que andarse con cuidado, no sé decidir si los pronósticos determinarán en algo o no mi vida. Ese es el gran dilema. Puede que los pronósticos ayuden en las decisiones, pero no sé si en verdad solo hacen eso o determinan el día o los días sucesivos. Cuesta saberlo.
Pronóstico de estas noches: Invariablemente sola con inestabilidades, mejorando hacia las 4 que es cuando pica el sueño.
Pronóstico para cuando hablo con ellas: Soleado, cielo despejado, desmejorando hacia la despedida.
Pronóstico de fin de semana: Tormentoso, con precipitaciones, desmejorando considerablemente hacia el domingo. Temperaturas bajas y viento huracanado.
Pronóstico para el futuro: Densamente nublado.
Y esa certeza de estar siempre "como esperando abril", aunque caminar por Montevideo se parezca más a dar vueltas en círculos que a pasear por la ciudad. Me salvan esta vez las tazas de café y la lectura, que he retomado con un entusiasmo bipolar.
Pero la certeza se disuelve por ríos de cordura, de sentido común, se apiña en las venas de la realidad y me devuelve una imagen distorsionada de mis planes.
La certeza de ser hoy y por siempre anónima.

15 comentarios:

Belén dijo...

No sé por qué ser anónima más que angustiarme me da una tentadora sensación de… posibilidades. Puedo hacer lo que quiera en este mundo. Y lo bueno de los pronósticos made-at-home es que una los puede cambiar en cualquier momento del día. Yo vengo de chaparrones fuertes, a nublado, a queriendo despejar. Y coincido cien por ciento: me salva la lectura. Cada vez que voy a la biblioteca vuelvo con una bolsa de libros, y cuando tengo unos pesos me compro los que más me gustan. Qué sería de mi vida sin los libros. No sé si me quiero imaginar.

Sigrid dijo...

¿Por qué será que siempre se nubla para el fín de semana? Mira que somos complicados...

Aquí ahora es verano, te envío unos rayos de sol virtuales que espero llenen de sol aunque sea éste espacio anónimo tan preciado.

Un beso

huellas compartidas dijo...

Por suerte, por estas orillas, el sol está asomando su nariz...
Después de la tormenta huracanada que arrasó con todo a su paso... poco a poco va saliendo el solcito...
Y de vez en cuando esta bueno que este tormentoso... así nos quedamos un rato en casita, arreglando algunos asuntitos pendientes... no ?
Que estes bien ! Y que pronto se asome el sol por tu ventana...
Saludos

TUITA dijo...

Me encanta este texto. La verdad es que no creo que sea bueno pronosticar, ni predecir... lo único bueno es vivir.
Besos.

Rodolfo Serrano dijo...

Me encantaría ser capaz de hacerme estos pronósticos. B esos

estrella dijo...

Veo que andamos en la misma sintonía! Hace pco escribí un post sobre el pronóstico emocional o algo parecido.
Como vos, espero la primavera, no me sientan estos días tristes.
Montevideo me llena de lindas tristezas.
sALUDOS Y gracias!

yo mismo dijo...

yo siempre pienso que los pronósticos nunca me funcionan, siempre al final algo acaba convirtiéndolos en profecías que no se cumplen. así que al final siempre decido dejar que todo ande tranquilo y algo más tarde, con perspectiva mirar para ver si todo está bien. el invierno a veces es una estación de espera... un impás en el que buscas un calor distinto al de la estufa.

espero que estés bien :)

Adriana Lara dijo...

yo por no abrigarme me agarré traqueítis.

Eclipse dijo...

Bel... Qué leés? yo ahora estoy con dos libretes, Todos los fuegos del Fuego, de Cortázar y una antología de Jorge Arbeleche.
Ser anónima me paraliza, porque soy demasiado exigente conmigo misma y demasiado ambiciosa.

Sigrid... gracias por el sol, me hace falta.

Huellas... gracias también, ajja, si, estos días tendrían que ser nada más apra quedarse en cama o frente a la estufa, sin nada más que hacer.

Tuita... puede ser, pero yo no puedo evitarlo.

Rodolfo... como siemrpe un gusto que se pase por aquí. No es difícil lo de los pronósticos, pero a veces ni siquiera los ahcemos nosotros mismos, todo a nuestro alrededor pronostica cosas.

Estrella... si, leí tu post y lo comenté, me sorprendió que hablara de lo mismo que yo había escrito poco tiempo antes. Cuando quieras date una vuelta por Montevideo.

Yo mismo... vos siempre con esa buena onda. Espero estés disfrutando las vacaciones y el veranito. Yo estoy bien, a pesar de todo.

Adirana... traqueítis? nunca pensé que eso se pudiera agarrar... pero soy una ignorante.

María Soledad dijo...

Mujer!
qué bien escribís!
Jor me habló de vos. encantada de conocerla por las palabras... qué es lo más etéreo que tenemos. :)

SALÚ!

Jor dijo...

Yo no se de pronósticos, pero se que iluminás y sacas todas las nubes que hacen mal...

Sos una amiga con todas las letras, por los días que vendrán, porque vos si que sabés abrir ventanas a la esperanza.

Te amoo!!

:)

Belén dijo...

En este momento leo "Tres guineas", de Virgina Woolf, un libro sobre la situación de la mujer a principios del siglo XX. La descubrí hace poco y me estoy leyendo todo lo que encuentro de ella en la biblioteca. Dejé en suspenso "El segundo sexo" de Simone de Beauvoir porque durante la cursada no me daba la cabeza después de estudiar todo el día para ese libro. Y ahora que empezaron mis vacaciones, seguro que voy a leer dos millones de libros por semana. Amo a Cortázar :), hace un par de años me empaché leyendo seguiditos los tres tomos de los cuentos completos, más Rayuela, y es un amor que dura.

ruidoperro dijo...

Salud.

Los pronósticos sólo sirven para contaminar a las decisiones, y la certeza es sólo un complejo. Lo difícil es convencerse a uno mismo de tan magnas verdades.

Tu comentario en mi blog me alegró la mañana.
He de decir, y no por correspondencia, que encontrar el tuyo también fue un hallazgo.

Leyéndote, dudo que tu delgadez la provoque el marasmo. Nos iremos viendo por la blogosfera. Saludos desde el centro de un fogón encendido.

ruidoperro.blogspot.com

Pou dijo...

ser anónimo también es una dicha... es la orginaria posibilidad de poder mudar de rostro infinitamente.
Cuidado con la humedad, lo demás pasa...

***

Horacio Fioriello dijo...

por los siempres de los siempres pronosticar el futuro fue una actividad fascinante que muchos se atrevieron a ejercer no con mucho arte...Yo creo en Casandra!
y en tu caligrafía que me anuncia buenos vientos a tus hojas en blanco.