sábado, 8 de enero de 2011

Por ejemplo


La vida es esto.
Un patio cualquiera, hecho de retazos de tantos tiempos en que soñamos con una casa mejor.
Este patio, el hormigón que cambia de color cuando se moja y cuando se seca, regado por la manguera, maltratado por la lluvia. Las imperfecciones del suelo, el pasto que crece entre algunas grietas, los troncos cortados de una parra que no sobrevivió a mis cuatro años. sillas, mesas, bártulos, juguetes.
La vida es el sol en ese patio al que rara vez me asomo pero que entra con su seriedad y su sombra por la ventana de mi habitación.
De alguna forma me habita, me recuerda que afuera existe algo.
Los patios hablan de infancia, de casas en los suburbios, de pasados a los que queremos visitar sólo en determinadas ocasiones.
La vida es también un patio, aún sin parra, sin aljibe, sin pileta de lavar.

Y la tarde suena así:



"Tengo un puñado de recuerdos de arena
entre los dedos con la arena vas vos..."

5 comentarios:

ruidoperro dijo...

A riesgo de ponerme pedante te diré que me has hecho acordar de una frase de Rilke, que venía a decir que la patria de cualquier hombre es su infancia. Al menos en la mía, hay un patio muy parecido al que describes.

Un gusto volverla a leer, aunque usted, en realidad, siempre estuvo aquí, el que ha vuelto soy yo.

Saludos perros desde una lluviosa Madrid.

eMiLiA dijo...

Sentí lo mismo. Siento lo mismo con ese patio que está ahí, con sus baldosas de infancia y de naranja, recordándome que existe algo. Insisto, esto no puede ser todo.

Mucho calor, rehuyo del patio con éxito pero no de la tristeza. No sé.

Un abrazo.

·Geo·ligne· dijo...

Si, la vida es todo eso.

(También lo otro, que quizá no esté en tus palabras hoy..porque la vida es, sencillamente, inabarcable)

Saludos, C.

Pablo Nuñez dijo...

un patio es un oasis que refesca el calor de una ciudad gris. Qué lindo poder tener un patio en el fondo, que a su vez casi mira tu patio también. besote.

emiliano dijo...

"recorrer y recorrerse, ciudades o mundos enteros..." (sic)