jueves, 17 de septiembre de 2009

Niños

ser un niño feroz y pálido
entre los malvones del jardín
feroz y pálido
en la frente ancha
de la tarde.

ser un niño feroz y pálido
abandonado al saber de otros veranos
abandonado a la claustrofobia madre
y hermana
a las tías ocasionales

o ser nomás un niño
errando entre las horas del sueño
gritando después de las pesadillas
acomodando los almohadones de los ocho años
y las sábanas de los trece.

ser un niño feroz y pálido
a los seis, a los ocho y a los trece
o ser un niño
desconsolado y tibio.
siempre.

8 comentarios:

Baldwin y la demencia dijo...

La niñes es un sueño breve, fugaz. Y cada vez que la evocamos la recordamos con la melancolía de una pesadilla que tras el recuerdo se vuelve un sueño.

Verònica dijo...

Ser un niño siempre. eso me gustaria, se que al menos lo llevamos en algun lugar y que a veces como cuando bailamos lo dejamos brillar un ratito màs aunque ya se le haya pasado el cuarto de hora.

Preciosos versos Caro, "gritando despuès de las pesadillas, acomodando los almohadones de los ocho años..." ja, me vi, me vi ahi!!!!


besos,

Vero.

g. dijo...

Te salió hasta como algo tristón, me parece; se me hizo melancólico.
Y también se me hizo un chico que nunca sale al sol, ya que siempre está palido... Ah, o está siempre asustado!

Besos.

Chica de ayer. dijo...

a mi me encantaría ser siempre niña y tener problemas de niña.
Nostalgía y melancolía...
Me encanta!

Xaj dijo...

Nunca vamos a dejar de ser, ese cachito de esperanza en pantalones cortos y remera rotosa.

Abraxo grande nena eclipsada. Hace un buen rato que no me acerco a sus anteojitos.

Reensi Lencio dijo...

Una ídola, vos! descubrí tu blog, lo investigué un poquito. me encantó tu forma de escrbir, arriba

Poeta Errante dijo...

Coincido tanto con Xaj. Ese alma de niño siempre está presente, a veces más o a veces menos. Bah, por lo menos en mí.
Besos nena!
Hojas de alcaucil para curar los males. Ja.

Dolores Eidán dijo...

Hay un tinte de tristeza, acá. Encontré algo como le pareció ver a G.
Pero tan dulce, como imágenes, recurrente en vos.

Te dejo un abrazo grande, grande Eclipse.