lunes, 17 de septiembre de 2012

Reencontrarse

Hay noches en que extraño demasiado cosas que quizás tuve fugazmente, supe aprovechar, pero sé que no volverán, o no de la misma manera.
Me dedico a añorar, cada tanto, a las personas que pasaron por mi vida, con quienes compartí muchos momentos alegres, charlas, salidas, emociones como de montaña rusa y que tuvieron que partir hacia sus lugares de origen o a otros destinos.
Estoy sola y me amargo por los buenos tiempos que quedaron en el pasado.
Estoy sola y las noticias internacionales y regionales me colocan el corazón en posiciones poco seguras, la noche que no se decide a ser primavera me desvela y en el insomnio pasan por mi cabeza cientos de rostros.
Ahora que vuelvo a abrazar a mi madre elegida para no soltarla más, para no despedirla más en ningún aeropuerto, pienso nuevamente en esas caras que ya se borronean.
De pronto encuentro consuelo en la esperanza de que los años nos llevan siempre de vuelta a los amigos. A ellos, los que nos dieron incansables momentos de risas y corazones llenos de gratitud y alegría.
Ha sido una semana de reencuentros. O más bien llena de promesas de reencuentros.
Más que nada espero reencontrarme con esa que fui algún día...

3 comentarios:

Habitarás mi ocaso dijo...

Pensá en eso que canta el Flaco: "Mañana es mejor" Y chau nostalgia.

emiliano dijo...

reencuentro y amigos, debieran ser sinónimos.

Nicolás Nunca dijo...

cuestión de intentar encontrarse con uno mismo. Siempre se podrá, mientras estemos vivos.
Los años nos llevan siempre de vuelta a los amigos.
Excelente

Un abrazo, che.

Nicus