lunes, 24 de noviembre de 2008

A la sombra

Me quedaría allí
donde la parra
da su sombra exacta
su paciencia.

Donde la infancia verde
de su toldo
augura una delicia, una suerte
de tabú redondo
y se esfuerza por ganar
la caricia del suelo.

Bajo la parra
en la mansedad esquiva de sus troncos
donde una luz es parte
del tapiz del patio
y el espiral de los tallitos
quiere enredarse en mi pelo.

Donde crece
la terquedad de la siesta
el calendario vacío

16 comentarios:

Eduardo Roldán dijo...

Una siesta soñada, sin dudas!
Saludos..

Xaj dijo...

El calendario vacío. El día que grita: tachame, tachame nena.

Hacelo, de una vez.

yo mismo dijo...

cuando era pequeño los fines de semana de verano iba a un lugar apartado con una casa perdida entre hierbas y olivos. en el porche había una parra siempre dispuesta a darte su sombra para una buena siesta... aquellos días el calendario no marcaba días, todos eran iguales, todos eran geniales.

ahora han cambiado un poco... un beso.

Dolores Eidán dijo...

Sí que la siesta es terca.
Me suele ganar de mano.

(Suspiro) Cómo me gustan las parras...

Saludos desde este lado.

Jor dijo...

Hay amiga, hay....

Que linda sos...

Gracias por hacerme leerte en plazas y sonreir...

Te adoro!

Verònica dijo...

uyyy... las parras! me llevaste a mi infancia, a la casa hermosa de mis abuelos que ya no disfruto pero exprimì al màximo.. que lindo entrar al blog de una uruguaya, me hace bien, me gusta... "ganar la caricia del suelo".. y pensar que a veces andamos queriendo alcanzar el sol... y tanto depositamos en el cielo.. cuando aca abajo la vida si que nos da cosas bonitas!!! un abrazo, Vero.

Álvaro Dorian Grey dijo...

Me ha parecido preciosa.
Saludos y salud

J.Pablo Díaz dijo...

Da alegria ver que has desencadenado un resultado de bellas palabras :D
me halaga.

un beso grande nena



pez

G. dijo...

Muy lindo texto, Botija.
Tiene un encanto, tiene sombre, tiene letargo y belleza.

Anda a la sombra de la parra a tomar vino en una plaza...jejeje

Saludos.

Le Petit Prince dijo...

Con estos calores, cualquier sombra viene bien.

Precioso (L)

Libre expresion.. dijo...

muy lindo
la verdad q me hace recordar mi infancia cuando teniamos una parra
y nos quedabamos horas debajo de su sombra
bueno te mando un beso
stefa

Libre expresion.. dijo...

te agrege a mi msn
soy fefa
por las dudas asi nos podemos conoser un poco mas
un abrazo

Iunius dijo...

Mientras el deseo sea quedarse alli, alli uno se mantendra. Mucho puede hacerse con la sola reiteracion de un pensamiento.

Es precioso el texto, realmente.

Un gran saludo (:

Eclipse dijo...

Eduardo: si, hermosísimas horas bajo esa sombra celeste. un gusto que se pase por acá...

Xaj: ok ok nene, ya voy, ya voy a tacharlo...

yomismo: no es raro que las parras nos recuerden a la infancia... casi no hay parras en las ciudades ya. a la mía se la llevó el patio, los años nos han cambiado también.

Dolores: mi infancia no tuvo siestas... salvo alguna que otra obligada en casa ajenas, pero la parra y la siesta se me hacen indisociables.

Jor: ámote. vos sos un amor. salvás.

Varónica: sí, la parra, la siesta, la infancia... una 'comunión plenaria', como el poema de oliverio.

Álvaro: muchas muchas gracias, me alegro que guste.

Señor Pez: el niño de la foto que me ha inspirado... qué decirle, su poesía es maravillosa, y que ahora me inspire una foto... sin palabras, la agradecida soy yo.

Ge: me quemaste!! eso no vale.

Principito: si, cualquiera viene bien, pero para pedir, vamos a pedir bien...

fefa: si, de neuvo la infancia, a todos nos recuerda la infancia. besos, luego hablamos, entonces.

lunius: es muy lindo eso que decís, me encantaría creerte, hacerlo verdadero, que la mera repetición de un deseo bastara para traerlo a la realidad...

Xaj dijo...

Lo tachaste al final? Pudiste?

Horacio dijo...

uh, es cierto... nunca había pensado en la paciencia de la parra