sábado, 2 de abril de 2011

Datos inútiles

Uno de los tantos juegos tácitos que tenía de niña con mi papá era el de coleccionar datos inútiles. El juego incluía diferentes categorías, desde inventos casuales hasta los segundos en lograr una hazaña, a quienes nadie recuerda, obnubilados por los primeros.
El gusto por coleccionar datos inútiles o que no cambian demasiado la percepción de sucesos o cosas, me ha perseguido siempre. Es así que en diversos tours improvisados por la ciudad, suelo contarle a los extranjeros cosas que sé sobre detalles ínfimos de calles, edificios o sitios.
Creo que en un tiempo debería hacer una especie de antología de datos inútiles que he coleccionado durante años.
Con todo esto iba a que el otro día pensé en mi día como una serie de sucesos que tenía ganas de contar pero que no representan nada especial o de interés para nadie. Simplezas que después de acabado el día aparecieron en mi mente como fotos nítidas de el día concluido. Pensé en mi juego y mi interés y tuve la esperanza de que exista más gente coleccionando por ahí datos inútiles.
Fue así que me decidí a contar que me fui temprano de la tarde a la playa, abrigada y de zapatos, a caminar mientras escuchaba la banda sonora del día, observando a las señoras de Pocitos pasear sus perros y mirando el mar para olvidar que allá atrás corrían los autos.
Pensé en qué tan lejos estaremos de crear algo que aporte, sentí el temor y a su vez el desafío de que todo pueda ya estar inventado.
Escribí dos mails que debía haber mandado hace siglos y aún tengo uno pendiente, a alguien que debe creer que soy una incumplidora irresponsable y no que he estado ocupada lejos de la computadora desde hace tiempo.
Me reencontré con gente que hacía mucho tiempo no veía. Disfruté de dos o tres casualidades. Caminé en la noche por ese barrio que hacía tiempo no pisaba, pensé en quedarme en suspenso mientras volvía a casa.
Me levanté temprano, me dormí en el ómnibus, pensé más de tres veces en la misma persona, leí sobre Gadamer, Lygia Clark y pensé en varios proyectos a futuro.
Tuve pereza y frío, sueño, hambre, miedo.
Me sentí insignificante y a la vez digna de un libro.

martes, 22 de marzo de 2011

Muy poco

No puedo esperar para mostrarte que ahora hay un hilo de humo que nos une.
Es poco, ya sé, casi nada.
Pero el humo y el agua y las letras, palabras y signos y libros. Otro hilito más que tiende a romperse cada tanto. A veces.
Es poco, también, ya sé.
Quizás el humo crezca y cada voluta abrace las palabras que nadie en estas situaciones se atreve nunca a decir. El humo que va haciendo estragos invisibles. El agua que acaricia dos orillas. El humo sobre el agua que espeja las ganas de los corazones rotos. El humo que nos hace crónicos suicidas y se escabulle dejando una leve evidencia.
Es poco, ya sé, casi nada.
Pero tampoco te agradan mucho los animales, apenas accedés a algún pedido de misericordia. Y menos que menos los humanos. Y preferís los silencios y el queso, el café, aunque las verduras.
Pero yo podría comer comida china mientras el humo y la cerveza y casi nada.
Tan poco, entonces.
Pero pronto.
No puedo esperar para mostrarte que ahora tiro hilos de humo hasta cualquier nube, esperando que me lleve a algún sitio.


domingo, 20 de marzo de 2011

No esperes

no esperes caballos blancos
para el verano
ni esperes regalos envueltos en papeles de colores / no esperes / no crezcas
no te mudes de voz, de sonrisa, de encierro.
no esperes caballos blancos a la orilla del mar
no esperes espuma verde
no esperes que crezca la sal para darte de comer.
no esperes.
no te vistas de afuera / de tanto / de insomnio.
no vuelvas
los caballos blancos / se mueren

domingo, 13 de marzo de 2011

Sudestada



Quisimos una casa en el fondo del mar.
Una ventana al sur, pájaros de agua en el jardín y que el viento soplara allá arriba.
Mientras otros juntan los bártulos, la ropa tendida y cierran las ventanas esperando la tormenta, alimentaremos a los peces con la mano.

Agua será otra agua pero el agua y lluvia.
Qué agua desandará los ríos que alimentan este mar que quisimos por barrio.
Tendremos las puertas abiertas y los corazones con candado. Cada uno conservará la llave equivocada, por si acaso.
Soplará el viento allá arriba. Sacudirá los puentes. El viento hará romperse las olas allá arriba, donde otros sueñan con casas a orillas de este mar de luz.

(y de casualidad esta tarde suena un poco así...)


viernes, 11 de marzo de 2011

Conformismo

Tanto haber creído en las sumas y en las restas, en los resultados infalibles de ecuaciones aprendidas de memoria, para que un día se cansen todas de hacernos caso y vivir ya no nos parezca la ciencia exacta de errar.
No tiene por qué suceder la gran cosa, ni cambiarse por siempre nuestra suerte. Tal vez sólo se muevan de sitio los puntos y aparte, las encrucijadas se desperecen o la calesita en la cabeza de las personas se deje de tanta vuelta.
Habrá, en cualqueir caso, una fiesta privada, una celebración íntima. Aunque sea nomás la sonrisa secreta frente a un espejo, el recuerdo de ese mismo olor a sal en un peor verano.
Alguien vendrá pero sólo de visita.
Los planes serán sólo planes y no proyectos concretables.
Y las fórmulas se seguirán acumulando en, cada tanto, destellos de luz imaginaria.

domingo, 6 de marzo de 2011

Ready to go

Voy desatando nudos de conversaciones, mensajes elaborados en horas de vigilia.
Ser un libro abierto, encriptado en las palabras que uno se digna humildemente a llamar poesía. Pero escribir siempre por falla, por renuencia a los planes, por equivocación, por incertidumbre.
Tener la nube de insomnio pegada a la nube de sueño, intercambiando lenguas y suspiros.
Cada tanto entrever luz y escupir simples perras negras.


mirame.
está verde el pasto
verde estas tres gaviotas que mueren de a poco en la playa
verde el sol en su último rayo.
y vos
mirame
pero mirame bien
que se me acaban las plumas, las fuentes, los caramelos,
todas las baratijas que un día ofrecí como tesoros.
pero mirame bien
no sea cosa que te distraigas
y yo desaparezca.

marzo 2011

y la madrugada podría sonar así... (porque estaba escuchando este tema de Rilo Kiley y es perfecto para este momento de mi vida)



"and i say i've got my best shoes on 
i'm ready to go (ready to go)"

miércoles, 2 de marzo de 2011

Por la mañana

Despertar con gusto a sangre en la boca y pensar inmediatamente en vampiros.
Ir al baño, lavarse la cara y comprobar frente al espejo que ojos, nariz y boca están en su lugar. Encarar hacia el balcón y vivir la soledad de un cigarrillo.
La mañana comienza antes, en ese lugar del sueño que ahora no podés encontrar.
Abrís y cerrás los ojos mientras la ciudad se despierta y tiene calambres.
La tecnología hace que un zumbidito sobre la mesa de noche te diga que tus ojos están llenos de luz. Sonreís vagamente porque no tenés forma de mostrar con palabras toda la noche que se anega a cada lado de tu cara.

jueves, 10 de febrero de 2011

Sub



Diario de viaje V
27.01.11

No hay electricidad y la pieza huele levemente a excremento de conejo. El balcón es un recipiente cargado de nubes, sosteniendo la pesada duda sobre posibles precipitaciones.
El pijama quiere instalarse definitivamente y el desorden traza una foto mental que me parece simpática. Este es el eterno bostezo que no me conduce a nada pero que, sin embargo, puedo disfrutar. Las certezas a veces vienen en forma de sueño, planes improvisados y animales peludos.
Me espera un húmedo camino a casa.


28.01.11


Un fantasma totalmente atípico, sin ojos ni boca, que parece disfrazado para carnaval, cambia la piel debajo de su piel y espera en la semipenumbra.
Cortázar habla desde algún parlante. La voz oculta del fantasma se hace oír apenas con alguna risa ante el audio. La sábana colgando de una cabeza cualquiera, ese fantasma de pacotilla que juega a esconder un rostro, un cuerpo agazapado sobre la silla, esperando el momento para ser algo más.
Julio termina de hablar. En cada corazón suena un aplauso imaginario.
El fantasma ciego respira entrecortadamente en el silencio, a tientas descubre otro universo. Debajo de su piel de sábana multicolor está la piel blancuzca y suave, nueva y tibia, que aún tiembla tras las palabras de Cortázar.
El fantasma pasa de su realidad de sábana a la de espectro, que proyecta su sombra de dos cabezas y ocho extremidades.

martes, 8 de febrero de 2011

Little room

Diario de viaje IV
25.01.11

Entra la noche. Entra un rectángulo de estrellas, entra la mañana, entra el sopor de todo el día que se queda instalado en esa habitación de dos por dos.
Subimos las escaleras procurando el silencio, pero nos traicionan los escalones de madera que crujen sin conciencia de la gente que duerme detrás de esa decena de puertas que emergen desde la penumbra en todas las direcciones.
La única ventana parece un vigilante, un despertador no programado que nos arranca del sueño.
Un pie toca mi brazo, la silenciosa señal para emprender el retorno, entre los restos de dolor de cabeza y los ojos pequeños de la modorra, sonrío por la promesa cumplida de la noche.
El calor del cuarto se hace cada vez más presente, pero la mañana en la calle trae un viento que nos despeina un poco y nos hace sonreír.
Cuatro labios vacilan una nueva promesa que se vuela en las ruedas de un taxi.
De pronto es martes, un nuevo zambullirse en el colchón para que regrese el sueño.


[y ojalá supiésemos silbar así...]



"In this little room,
In the big city we're so far"

sábado, 5 de febrero de 2011

Observaciones y apuntes



Diario de viaje III
21.01.11

Paseo por el  MNBA I


María del Pilar tiene sólo siete años. Le tiene miedo al cuarto de sus papás. Además de la cruz enorme en la cabecera de la cama y el olor a cedro de los muebles que le trae vaya a saber qué malos recuerdos, sobre la mesa de vestir de su mamá están esos monstruos dientudos.
De día parecen inofensivos y solamente muestran su lado más amable, luciendo sus colores opacos bajo las mantillas que mamá Carmen manda planchar una vez por semana con Lala y que Carmencita codicia con sus escasos quince años.
Carmencita sólo habla de telas y vestidos y las cosas que la tía Eurídice le va a traer de Europa. Fue en uno de los paquetes que tía Eurídice envió una mañana de abril, que María del Pilar vio por primera vez uno de esos monstruos dientudos y se horrorizó. Hasta entonces habían sido sólo las amplias peinetas que mamá Carmen y sus amigas, como tantas mujeres de la colonia, lucían en sus cabellos largamente peinados y sometidos a todo tipo de cuidado.
María del Pilar lucía el cabello corto debido a una enfermedad que le producía mucha fiebre y el cabello largo y rizado no ayudaba a bajarle la temperatura corporal.
Quizás sea que recuerda entre sus delirios, el fuerte olor a diversos ungüentos y los pasos apurados de Lala, entre las oraciones de Carmencita y los llantos de su mamá, aquellos monstruos dientudos que la miraban desde la mesa de vestir, con sus dibujos semejantes a ojos malignos y los afilados dientes que parecían querer devorarla y que por el día le susurraban cosas, escondidos entre el cabello de las mujeres.



Paseo por el  MNBA II
"Lo fundamental de nuestras coincidencias es la convicción de que la única forma de aventurarse en el arte es la de aventurarse en el hombre. Una pintura con 'seguro de vida' nunca logrará el fin propuesto"
Noé, Macció, Deira, de la Vega

Paseo por el MNBA III

Mi padre nacía y Noé pintaba "Introducción a la esperanza". Mi padre nacía y Jorge de la Vega sentenciaba: "Seres midiéndose con el vacío y un espejo para que se miren."
Hoy el espejo me devuelve a mis deformidades en el vidrio, indocumentadas y solitarias, midiéndome efectivamente con el vacío, con el poder del aire envolviéndome el cuerpo.
Las sandalias nuevas me lastiman los pies pero no me quejo. Sigo midiéndome entre una necesidad vital de sinestesia y las maravillas que debo callar. Recorro amplios pasillos entre murmullos y un tinte solemne que me cohíbe. Quisiera oler esos colores, entrar en las esferas invisibles de su historia. Pienso con más fuerza que nunca en mi teoría sobre el murmullo creativo como única validación de la obra. Abro los oídos y disperso mis sentidos para tratar de oír en cada pieza ese murmullo que el creador silbaba internamente al momento de su ejecución.
Estoy sorda. No se ha introducido en mi paseo la esperanza.


Paseo por el MNBA IV

Son hermanas. O primas. Pueden ser simplemente de esas amigas que se simbiotizan en físico y vestimenta. Ambas de sandalias negras, cómodas para caminar, ropa de turistas, cabello casi blanco, corto. Se me hacen un par de gringas progre que aprovecharon su reciente divorcio (o que postergaron cosas encadenadas a una esperanzada soltería) para cumplir los sueños de la juventud. Quizás sean simples aficionadas a los viajes.
Recorren el museo con libros, diccionario en mano, guías turísticas y una lupa. Sumada a sus lentes para ver de cerca, les ayuda a encontrar palabras que intentan descifrar y tal vez aprender.
Llevan los lentes colgados con discretas cuerditas negras, morrales de lona y van peinadas al costado.
Las oí comentando alguna cosa en la sala de arte argentino contemporáneo, pero hice un esfuerzo para obnubilar mi conocimiento del idioma y percibirlas como parte del encanto del lugar, como dos piezas más de ese espacio a recorrer, accidentado por sorpresas a la vuelta de cada pasillo.

jueves, 3 de febrero de 2011

Luz


Diario de viaje II
20.01.11
"¡Fujio! Cuando ya te hayas convertido en un hombre, ríe con placer ante el deleite de una muchacha, a quien le han dicho que se trata de una langosta, y recibe un grillo; y ríe también con cariño de su desilusión al recibir una langosta cuando le habían prometido un grillo."
Yatsunari Kawabata 
Alguien me dice que acá me miman demasiado. Sonrío y no respondo, pienso en los pendientes, en la gente que me espera, en los sacrificios cotidianos.
Cuando las verdades nos sorprenden a oscuras, todo puede ser más penumbra. Pero yo recuerdo aquel cuento de Kawabata sobre los niños con sus linternas de papel en la búsqueda de la langosta y el grillo y pienso que cuando las verdades nos golpean en medio de la luz, todo es muy diferente.
"Lo que no te mata, te hace más fuerte"
Y es como entrar en una casa y descalzarse, sonreír y ver de reojo la pollera que vuela feliz, perpendicular a los talones.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Reaparecer



Diario de viaje I
19.01.11

Hay esa especie de deseo de vida controlado. Una verborragia necesaria nos vuelve, de pronto y sin saberlo, libres. Tan libres que podemos llorar y reír a la vez, durante un par de horas, descubriendo juntas verdades que creíamos de antaño.
Por algo hoy estamos nosotras acá y no otros. Amo lo simple.
Descanso en la certeza de que crear nuestro mundo no sólo requiere esa imprescindible imaginación sino también trabajo. Y celebro en silencio la paz de quedarnos finalmente dormidas después de haber amado tanto, odiado tanto, pensado tanto, pero sobre todo, de habernos vivido tanto, desde lejos y apoyadas en la memoria.


19.01.11
En la lluvia hay cierto ácido que corroe los planes. Pero también un sonido que me acompaña en una tarde de soledad en esta ciudad que siempre me espera con una sonrisa de costado.



...y seguramente esto podría sonar así...

sábado, 15 de enero de 2011

Stationary

Pisamos de nuevo el charco para salpicarnos de suspenso. Las ganas apretadas en alguna cuerda floja que no queremos nombrar. No hay amigos en común, ciudades visitadas en común, destinos previstos en común, historias en común más que la que escribimos atentos a que ninguna letra fallara en su lugar.
Pero no somos infalibles. Yo y la venganza hacia todos mis muertos. Vos y una princesa encerrada en el castillo en que jamás te animarías a entrar.
Olvidarnos de las sombras es casi como perdernos para siempre encandilados por reflejos falsos, como el atardecer eterno en la isla del cuento de Bioy. Para qué malgastar el tiempo en una cucharita de helado, un pastito arrancado de la Plaza San Martín, una hebra de mi vestido violeta. Sin embargo yo desfilo encantada por la posibilidad de una brecha entre el miedo y los escalones de la plaza que prefieras, ignorando si es un para siempre o un para nunca.
Después me acuerdo de por qué no, pero es demasiado tarde y me pesan los ojos. Miento un poco para que me dejes dormir tranquila, acomodo la cortina y las sábanas, observo la habitación en semipenumbras y me pregunto por las ucronías.
Pero me digo que no, que no es eso. Aunque de veras me hubiera gustado saber todo lo que nunca voy a probar.

y la mañana suena así:


"Douse me in cold water
Hang me out to dry when the nightmare's over
'Cause I'll be ready, oh you gotta be ready to fall"

martes, 11 de enero de 2011

Iluminarse


Y entonces dijo luz porque no había
y soplan las cascadas pero mares
y sienten que los hombros se les hunden
y anidan en un gesto todo el día.
Navegar se hace preciso
hincar en cualquier mar la frente, el pecho,
extender las manos a un puñado de señales,
recoger las migas, el encanto y la ceniza.
Algo habrá que introducir en los bolsillos
hasta mirar la nada, el todo soy, el sólo tengo.
Si dijo luz habló quizás de patria
de tener un sol en cada verbo.

sábado, 8 de enero de 2011

Por ejemplo


La vida es esto.
Un patio cualquiera, hecho de retazos de tantos tiempos en que soñamos con una casa mejor.
Este patio, el hormigón que cambia de color cuando se moja y cuando se seca, regado por la manguera, maltratado por la lluvia. Las imperfecciones del suelo, el pasto que crece entre algunas grietas, los troncos cortados de una parra que no sobrevivió a mis cuatro años. sillas, mesas, bártulos, juguetes.
La vida es el sol en ese patio al que rara vez me asomo pero que entra con su seriedad y su sombra por la ventana de mi habitación.
De alguna forma me habita, me recuerda que afuera existe algo.
Los patios hablan de infancia, de casas en los suburbios, de pasados a los que queremos visitar sólo en determinadas ocasiones.
La vida es también un patio, aún sin parra, sin aljibe, sin pileta de lavar.

Y la tarde suena así:



"Tengo un puñado de recuerdos de arena
entre los dedos con la arena vas vos..."

sábado, 1 de enero de 2011

Nombrarlos, quererlos, haberlos tenido

Se fue el 2010. Era algo que esperaba con ansiedad. No quiero hacer balance porque lo negativo me va a ganar de todas formas. Prefiero pensar en el 2010 con una lista de personas, de nombres que estuvieron ahí, principalmente personas que conocí en este año y de algún modo u otro hicieron la diferencia.
Hay una Anne Valerie que me dio mucho amor, alegría, risas, mates compartidos y días felices en su compañía.
Hay una Yanina a quien extraño siempre, con quien trazo planes imaginarios, en quien pienso cada vez que me suceden ciertos hechos o leo libros o veo cosas, con quien imagino charlas para pasar horas y horas.
Hay  una Antonella que me ha hecho reír muchísimo y me ha regalado su buena onda, una Lucía con quién pasé momentos geniales, quien me albergó en su casa, me bancó la cabeza, me hizo reír y me acompañó en momentos jodidos.
Hay una Agustinita de cachetes apretables y voz encantadora, un Bruno con su calidez y sonrisa amplia, un Juan Pez, persona completamente abrazable y al que admiro y extraño mucho.
Hay una Cecilia que se ha bancado mis malhumores, mis bajones, mis broncas y mis defectos, siempre prestando su oído y dando apoyo.
Hay un Federico, con quien poder pelear siempre que una está aburrida, a quien molestar, pero también con quién compartir lecturas, opiniones, con quien crear cosas, a quien pedir opinión.
Hay una Manuela, con quien compartir viajes en ómnibus, intercambiar aspectos de lo cotidiano y visiones del mundo.
También por ahí hay otra Lucía, con quien algo mágico nos conectó desde un principio, de quien aprendo cada día, con quien me divierto muchísimo, con quien compartir infinitos aspectos de la vida.
Hubo también una Roberta con quien reir y aprender, un Jean Christophe, un Andrè, un Travis, Un Max, una Jessie, un David, una Aditi, todos con infinitas ganas de aprender, que me mostraron su respeto, su esfuerzo y sobre todas las cosas, su alegría de vivir y su cariño, cada cual a su modo. También el A-Team que formamos con Lucía, Agustin y Denisse, a quienes me encantó conocer.
Hay un Claudio, con quien compartí un hermoso proyecto, infinitas tardes de cafés, tés y charlas enriquecedoras.
Hay un Leandro con quien puedo hablar de lo que sea, intercambiar gustos, palabras, visiones del mundo, cariño solapado, bromas, peleas por hobby.
Hay una María Julia y un Martín que desde lejos se hacen sentir muy cerca.
Hay una Irene que me enseñó, confió en mí y me dio más de lo que merecía, probablemente. Una Mari con quien charlar y sentirse cómoda trabajando.

Y más allá de las nuevas personas, siempre el 2010 tuvo el abrazo de Jorgelina y su estela de risas, de un Demente paranoico con quien no me canso de pasar el tiempo, charlar y compartir la vida, una retobada pero hermosa Babilonia, mi gran y único hermano Pablo, el grupete bellasartiano que se mantiene, G., que si no después se me ofende, Evelin, mi lumbrí querida que siempre está para animarme el día y bancarme la cabeza y todos mis defectos, Majo, Flopa, Ceci, VyV, mi primera y mi segunda mamá, mi hermana mayor y mis sobrinos. Toda mi familia elegida.
Tantos! Después de todo, seguro hubo muchas cosas buenas este 2010. Que el 2011 sea mil veces mejor.

domingo, 26 de diciembre de 2010

De amor y aire acondicionado.

Se acerca el aniversario de ciertos días felices. Mañanas demasiado tardes, ratos de almohadas frescas, gotas en la ventana, mosquitos frente al río, risas en otro idioma, cumpleaños, noches de calor.
Esta vez no hay balances, la balanza se cayó hace rato con el peso de la mediocridad y el desánimo. Hay conmemoraciones, recuerdos, historias privadas, diarios de viaje, fotos mentales.
La ciudad se prepara para convertirse en el típico cementerio de elefantes, con sus oficinistas en días de semana y turistas pergeñando el centro. Hay alguna sombra que me recorre la memoria, como un astro puesto a prueba, regodeándose de sus poderes, inflamando creencias y supersticiones.
La luna pálida me encandila en estos días de festejo y fuegos artificiales, invocando mis ganas de salir hermosamente fría a la hora de la siesta. Apenas puedo celebrar mi abrir de ojos, recordar los pensamientos optimistas que me invadían en otro diciembre tan lejano, rememorar las promesas, el eco antes del disparo de largada.
Pienso en estas nuevas mañanas de café con leche, pastillas y fotocopias, del mediodía regresando en ómnibus repletos para encontrarme en la paz conciliadora del almuerzo y el sueño postergado.
Boca arriba, quizás el techo me lleve a otro techo, a esos ratos de paz temblando en un costado, de amor y aire acondicionado.


Y la madrugada suena así...



How shall I fill
The final places?
How should I complete the wall...

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Asistir a los abismos

Inestable - instalación en el CCR - ft. Antonella. Junio 2010

un parentesco olvidado, cien sillas sin nombre, tréboles de tres hojas, álbumes incompletos, naranjos que se despiden de la temporada, uñas sin cortar, almohadas que perdieron su forma, el mate lavado, las seis de la tarde, el minuto antes, arañas que aparecen con el calor, pelusas en los ojos, cuentos para no leer, poemas que se atascan en los dedos, demasiados insomnios, cantautores que no vienen de visita, telones levantados en mi ausencia, pastillas de efectos retardados, rodillas flacas, un beso tirado a la basura, ómnibus repletos de gente, fantasmas en el patio del fondo.
lentas persecuciones, discordias fraternales, sueños ambivalentes, la pesadez del café con leche, la indolencia de la siesta, comparecer ante simples mortales, tener más cien volando que pájaro en mano, un olor a lunes -siemprelunes- pegado en el cuerpo y la ropa.
los relojes que atrasan, las baldosas flojas, el misterio al santo botón, los balances de fin de año, lo que nunca regresó de todo lo que dimos, los idiomas que no aprendí, el maldito olor a lluvia, las clases que terminan tarde, la incertidumbre que se asoma de a poquito, la gotera en la canilla del baño.
los amigos que no llaman, la desilusión contemporánea, mi amnesia repentina, el aniversario de una felicidad perdida, las terapias alternativas, las suelas gastadas de las sandalias, el viento caprichoso, el fin de las noches de películas, la convivencia desastrosa.
vivir lejos de todo, los asientos incómodos del transporte público, la gente que no sabe guardar silencio, la puerta de la habitación que no cierra, el desorden del cuarto, la gente que mastica chicle, los perros de los vecinos, las respuestas que nunca vienen.
la falta de planes para el fin de semana, la ausencia de interés en algo, la postal que debí haber enviado hace días, las personas que valen la pena y no puedo ver, reprimir las ganas de emprender un viaje sin regreso.

Pero hay té de cedrón y, si quiero, la tarde suena así:



Haceme bién
tu árbol estival
es de aquel lugar
donde ayer comenzó el sol.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Carolina en tantas mentes




Babilonia empezó. No sé qué fue primero, pero creo que el hecho de tener nuestros nombres signados por canciones lo volvió todo más emocionante. En mi caso, ambos nombres. En su caso, un nombre que detesta.
Así seguimos con lo loco de la cantidad de canciones sobre "Sally" que hay en las canciones de bandas británicas. Babilonia propuso una investigación y cada tanto descubrimos alguna nueva que confirma la teoría de que debe haber algo subyacente en ese hecho.
Por mi parte, no dejo de echarle en cara la cantidad de canciones que se han hecho con mis nombres. Especialmente con el segundo. Claro que la mayoría de las que son en inglés le cantan a un estado americano. (incluso  aquella por la que fui bautizada así).
Más allá de esto, no dejan de ser hermosas. He aquí una recopilación de algunas que me gustan, que me parecen simpáticas o que me causan gracia.


De nueva aparición. No me gusta demasiado. Madre mira de reojo y dice: mirá que en esa estás re loca.



Había olvidado esta canción del grupo español M Clan. La había escuchado varias veces en la radio hacía tiempo, pero nunca le presté demasiada atención.



No me gustan los piojos. Pero bueno, la canción es para alguna Carolina.



No me gusta para mí, pero... es Adam Green! Y tenía que estar! aunque el video sea patético y esa Carolina sea todo lo contrario a mí. Al menos me divierte.



Carolina Drama. Una canción con mucho power, de los Racounters.



Muy pop, pero el video es muy lindo. Y es en inglés y (creo) no habla del estado. bien ahí!



M. Ward, una buena canción, desconocía su existencia, mal yo.



Se acerca a la que me dio mi nombre. Me encanta la voz de Eric Church. Es una hermosa canción.



Otra sobre un estado pero... Ryan Adams. Y una de las más hermosas canciones...


"Carolina/nos seus olhos fundos/guarda tanta dor/a dor de todo esse mundo"
Esta sí es una canción para alguna Carolina como yo. Chico-Caetano... sin palabras.


Y como no podía faltar... una versión del 72, diferente al disco lanzado un año después, con ese James joven, antes de todos los problemas, quizás por la época en que algún beatle le robó el nombre para su canción.


Y la tarde suena como todo esto...

sábado, 4 de diciembre de 2010

Loop - ventilador y días

amanecer en Puerto Madero

Una canción triste respira en el cuarto. Como si le malhiriera el silencio, como si tuviese nostalgia de las pocas veces que rebotó contra esas paredes.
Atenta al cansancio ajeno, la música asciende hasta enredarse en las paletas del ventilador que cantan su propia canción entre vuelta y vuelta.
Olvida toda voz, se queda en la condición muda de repetirse, se si-la-be-a, tiembla un poco.

La calle se despierta con los tacos de alguien que regresa tarde. El barrio se pone ropa de sábado. La casa huele a cumpleaños. El cuarto se despereza, con el sueño apretado. Suena una canción triste que le revienta los tímpanos.

Y la tarde suena así:


"hay cosas que no se dicen
cosas que no se piensan
y todos sabemos igual"